La adolescencia es una etapa en la que ocurren importantes cambios, físicos, emocionales y sociales. Aunque en esta etapa los órganos que intervienen en la digestión, absorción y metabolismo de los alimentos han completado su maduración, la adolescencia es una época de riesgo nutricional, debido a las especiales características de este periodo de la vida.

¿QUÉ TENEMOS QUE SABER?

Estirón puberal y cambios hormonales importantes (maduración sexual):

Durante este periodo se produce una aceleración del crecimiento con importante aumento de la estatura y el peso; se estima que se produce un aumento de aproximadamente una cuarta parte de la talla total y el peso corporal casi se duplica. Debido a ello se produce un gran aumento de las necesidades de energía y nutrientes que deberán ajustarse individualmente de acuerdo con la talla, el estado de nutrición y velocidad de crecimiento.

Además, existen diferencias sexuales durante el brote de crecimiento, que influyen de manera importante sobre las necesidades nutritivas en la adolescencia. En los hombres el aumento de tejidos libre de grasa, músculo y hueso principalmente, es mucho más importante; mientras que por el contrario las mujeres acumulan mayor proporción de tejido graso en todo el cuerpo.

Mayor preocupación por el aspecto físico y la integración en su grupo social:

Las necesidades de aceptación social hacen al adolescente más propenso a seguir dietas mágicas o milagro bajas en calorías y desequilibradas, que pueden afectar al crecimiento o producir carencias nutricionales. Es importante explicarles que lo correcto para mantener la salud y el aspecto físico es seguir una alimentación variada, equilibrada y moderada y practicar diariamente actividad física.

En esta época se realiza normalmente menor actividad física, ya que pierden el interés por los juegos y ocupan el tiempo en otras actividades más sedentarias como salir con los amigos. Se les debe motivar y enseñarles que la actividad física es una buena alternativa de ocio, una manera de sentirse bien y de hacer amistades.

Todo esto hace que durante la adolescencia sean más vulnerables a sufrir problemas relacionados con la alimentación, que conducen a estados de malnutrición por exceso o por defecto.

NECESIDADES ENERGÉTICAS

Se recomienda ingerir 2200kacl/día para hombres y 1800kcal/día para mujeres. Estas cantidades se incrementaran en función del nivel de actividad física.

MACRONUTRIENTES

Proteínas: 15-20% del VCT (valor calórico total)
Hidratos de carbono: 50-55% VCT
Lípidos: 25-30% VCT.

Las ingestas de micronutrientes son insuficientes en la adolescencia, los requerimientos de vitaminas son elevados, sobre todo las del complejo B, por lo que la mejor forma de evitar el déficit es llevar una alimentación variada y equilibrada, ingiriendo alimentos de todos los grupos en cantidades adecuadas.
Los requerimientos en algunos minerales también son elevados como es en el caso del hierro presente en carne, legumbres, acelgas... y el calcio en alimentos como lácteos, frutos secos, legumbres y espinacas , el zinc es imprescindible para el crecimiento y maduración sexual, lo podemos encontarar en el chocolate, cordero, carnes bajas en grasa, las dietas pobres en proteínas de origen animal difícilmente alcanzan la recomendación de 15mg diarios.

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 Fuente: EUFIC, Manual práctico de nutrición y salud de Kellogg's, Programa PIPO Proyecto subvencionado por la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud.