Bizcocho casero de avellanas

Bizcocho casero de avellanas

Ingredientes:

  • 150 g de avellanas tostadas y molidas.
  • 300 g de harina de repostería.
  • 200 g de azúcar
  • La ralladura y el zumo de ½ limón
  • 3 huevos
  • 100 g de mantequilla
  • 200 ml de leche
  • 1 sobre de levadura química (16 g.)
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • Mantequilla para engrasar el molde
  • Un pellizco de sal

Elaboración

  • Partir las avellanas para retirar la cáscara dura que las recubre. Para ello, se puede usar un cascanueces o bien golpearlas con un martillo, colocando siempre una tabla debajo.
  • Colocar las avellanas en la bandeja del horno e ir precalentándolo a 180º C. Es importante que los frutos secos queden bien esparcidos para que puedan tostarse todos por igual. 
  • Cuando el horno haya alcanzado la temperatura deseada, meter la bandeja y dejar tostar las avellanas durante 15 minutos. Pasado este tiempo, abrir el horno y con mucho cuidado mover un poco la bandeja para darles la vuelta y meterlas otros 5 minutos en el horno.
  • Sacarlas del horno y dejarlas enfriar, una vez templadas sacar la fina cáscara de color marrón que recubre las avellanas. Triturar las avellanas en la picadora hasta que tengan una consistencia de harina, pero un poco más granulada.
  • En un bol grande poner la leche y añadir el zumo del medio limón, remover y esperar unos 5 o 10 minuto a que la leche se corte. Reservar.
  • Batir los huevos con el azúcar hasta que salga una pequeña espuma y cuando ya estén los añadir la leche. Mezclar la levadura con la harina y echarla al bol anterior, volver a batir. Dejar reposar 10 minutos.
  • En el mismo bol echar la ralladura de medio limón, la esencia de vainilla, un pellizco de sal y la mantequilla líquida. Batir todo hasta que no queden grumos. Por último añadir las avellanas y mezclar con la crema.
  • Verter la mezcla anterior en un recipiente engrasado con mantequilla.
  • El horno hay que encenderlo con tiempo suficiente para que alcance la temperatura idónea, unos 10 minutos dependiendo del horno y de la temperatura que se necesite, lo precalentarlo a 190º C. El tiempo de horneado varía dependiendo del grosor y tamaño del molde que usemos.
  • Hornear a 180º C durante 45 minutos con calor arriba y abajo, en la rejilla que esté a media altura para que el calor sea uniforme, así no se calentará en exceso la base. No abrir el horno hasta que el bizcocho no esté bien subido y dorado.
  • Una vez fuera del horno dejar que el molde se temple un poco, sacudirlo con cuidado para ayudar a que se separe de las paredes, desmoldarlo y ponerlo sobre una rejilla a que se enfríe. Una vez esté totalmente frío el bizcocho se puede poner sobre en un plato o bandeja y meter en una bolsa apta para alimentos, cuidando que quede bien cerrada para conservarlo por más días y que no se quede seco.
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