Por lo general, se recomienda comer con poca grasa, entonces ¿sería mejor eliminar todas las grasas de la dieta?

Las grasas son necesarias para el normal desarrollo de nuestro organismo. Su función principal es la de aportar energía al organismo y sirven de vehículo de las vitaminas liposolubles como la A, D, E y K, participan en la síntesis de hormonas, como material aislante y de relleno de órganos internos, forman parte de la pared de las membranas celulares y de las membranas que envuelven a los nervios. 

Además aporta sabor y palatabilidad a los alimentos. Incluso algunos ácidos grasos son esenciales para nuestro organismo, es decir éste no los sintetiza y deben aportarse en cantidades adecuadas a través de la dieta. Por lo tanto, no se pueden eliminar de nuestra dieta.

Sin embargo, cuando las tomamos en exceso, sobre todo las grasas saturadas, tienen efectos perjudiciales para la salud. Por eso, se recomienda que las grasas aporten entre un 25 y un 35% de las calorías totales de la dieta. Para conseguirlo es preferible utilizar aceite de oliva como grasa en el cocinado y el aliño de las ensaladas y emplear técnicas de cocinado en las que se añada menos grasa.

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