A la hora de comercializar carne de ave refrigerada, que previamente se ha descongelado, ¿es obligatorio indicar en el etiquetado que la carne es descongelada? ¿O bastaría con informar al consumidor sobre su correcto modo de conservación especificando “conservar entre 1 y 4º C”?

Sí que debería declararse que proviene de producto descongelado, puesto que se trata de carne fresca y el último proceso que ha sufrido es la descongelación. La legislación que le aplicaría es el Real Decreto 1109/1991, de 12 de julio, por el que se aprueba la Norma General relativa a los alimentos ultracongelados destinados a la alimentación humana, concretamente  el artículo 7.2 apartado d, que obliga a informar al consumidor de que un producto descongelado no debe volver a congelarse.

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