Quisiera saber si una alimentación pobre en hierro influye para quedarse embarazada

Es habitual que una importante pérdida de peso, al igual que un peso insuficiente o una deficiencia sérica de uno o más nutrientes, como el hierro, puedan ser causa de infertilidad. La importancia de un correcto peso y dieta adecuada antes y durante el embarazo, y también después, para la posterior lactación, es esencial para llevar a cabo una maternidad adecuada.

El cuadro clínico de una anemia, que se corresponde con la etapa final de una depleción en los depósitos de hierro, puede dar lugar a muchas alteraciones que dificulten sin duda el quedarse embarazada y múltiples problemas en el embarazo. También, la simple carencia de hierro, sin que de lugar a anemia, puede provocar la reducción de la capacidad física e intelectual y la alteración del sistema inmunitario, que dará lugar a mayor dificultad de embarazo y al incremento del riesgo de prematuridad en la gestación.

El hierro es muy importante durante el embarazo y en lactancia por las necesidades que posee el niño y su deficiencia en la madre puede suponer un problema si existen sangrados antes y durante el parto. La dieta, por lo tanto, debe aportar cantidades suficientes de hierro. En los alimentos podemos encontrar el hierro en dos formas distintas:

  • Como hierro hemo, que es más fácilmente asimilable y está presente en alimentos de origen animal: principalmente el hígado y vísceras, en la carne, mariscos y pescados.

  • Y como hierro no hemo, de peor asimilación, en vegetales de hoja verde (acelgas, espinacas, etc.), legumbres (lentejas, garbanzos, etc.), frutos secos (pistacho, etc), huevos y leche. La absorción de hierro no hemo está principalmente favorecida por la presencia de vitamina C, por ello se recomienda consumir más frutas y hortalizas frescas durante las comidas.

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