Nombre y definición del alimento

Son productos alimenticios elaborados, fundamentalmente por una mezcla de harinas, aceites y/o grasas y agua, a la que se pueden adicionar o no azúcares y otros productos alimenticios (aditivos, aromas, condimentos, especias, etc.), y que se someten a un proceso de amasado y posterior tratamiento térmico, dando lugar a un producto de presentación muy variada, caracterizado por su bajo contenido en agua.

Las galletas se pueden clasificar en los siguientes grupos: Marías, tostadas y troqueladas, Cracker y de aperitivo, barquillos con o sin relleno, bizcochos secos y blandos, sandwiches, pastas blandas y duras, bañadas, recubiertas de chocolate y surtidos.

Historia

La historia de la galleta está muy ligada a la de los cereales. Al principio, éstos no se cocían, sino que se comían mojados en agua o leche. No obstante, hace 10.000 años nuestros antepasados nómadas descubrieron que una pasta de cereales sometida a calor adquiría una consistencia similar al pan sin levadura que permitía transportarla con facilidad. Se han encontrado galletas de más de seis mil años de antigüedad, cuidadosamente envueltas en yacimientos en Suiza. Esto hace que la galleta sea considerada uno de los primeros alimentos cocinados.

Hoy, las galletas son un alimento popular que se encuentra en todo el mundo, sin distinción de países ni lugares. Conforman un mercado en crecimiento, con nuevas fórmulas adaptadas a los gustos del consumidor y a los parámetros de salud, rapidez y conveniencia.

Valoración nutricional

En las principales guías alimentarias, los cereales y derivados son el grupo de alimentos de los que se recomienda ingerir más raciones diarias. Las galletas suelen tener como ingrediente principal los cereales, principalmente en forma de harinas, y forman parte de una alimentación variada y equilibrada aportando nutrientes clave y energía. El aporte energético de las galletas es fácilmente modulable dado que su presentación acostumbra a ser en unidades de pequeño tamaño. Dependiendo de la variedad su aporte calórico puede variar de las 400-600 Kcal por 100 g de alimento.  

Las galletas de desayuno son una buena alternativa para formar parte de esta comida que inaugura el día,  ayudando a proporcionar las necesidades de energía que resultan clave para sacar el máximo provecho a la jornada, por eso son ideales solas o combinadas con otros alimentos: leche, yogur, queso fresco, fruta, zumos, confituras o chocolate. 

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