Frutos secos

Frutos secos

Nombre y definición del alimento

La avellana es el fruto del avellano común (Corylus avellana L.), de la familia de las betuláceas.

El otoño es la época por excelencia para recolectar este fruto seco, que se deja secar y se guarda como reserva en la despensa, para disfrutar de ellas el resto del año.

 

Historia

Es un fruto originario de Asia, desde donde se expandió a Europa. Actualmente la «avellana europea» es la más importante y consumida del mundo.

Valoración nutricional

Las avellanas presentan un bajo contenido en agua, alto en grasas, energía y proteínas, un considerable contenido en fibra y no tienen colesterol. 

Contienen proteínas de buena calidad, con una elevada cantidad de L-arginina, que es un aminoácido que ayuda a la prevención de lesiones en las arterias y a la formación de coágulos de sangre.

En cuanto a la grasa, el 78% es monoinsaturada, y además son ricas en ácido oleico, por lo que aportan grandes beneficios para el corazón, ya que reducen los niveles de colesterol LDL, sin afectar el colesterol HDL.

Respecto al aporte vitamínico, el contenido en vitamina E de las avellanas ayuda a que su grasa no se oxide ni se enrancie. Además, por su contenido en ácido fólico, vitamina que previene las malformaciones fetales, son recomendables para las mujeres embarazadas.

Asimismo, las avellanas son una buena fuente de minerales porque aportan cantidades importantes de fósforo y magnesio, considerables de hierro y calcio, y aceptables de potasio y zinc.

Aportan 587 kcal por 100 gramos de porción comestible.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: FEN

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